05.16.08
Lo bonito de lo nuestro
Ha ido subiendo, elevándose hacia arriba. Poco a poco, sin que lo notemos, hasta que empezamos a añorarnos. Te sueño, aunque lo recuerde breve, te pienso cuando no estás, te sonrío en nubes que tú también ves, te cuento sensaciones compartidas, me asientes con tu cabeza, me alegra que así sea. El tiempo ha fabricado el momento. Todo lo hablado, vivido y contando, todo ha hecho que ahora tengamos “lo bonito de lo nuestro”.
Y me declaro feliz por estar relajado y con la sonrisa que los demás me dicen que tengo, pero que yo ni advierto, porque estos días me he acostumbrado a que sea permanente. Gracias a ti.
Y es que lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos, y todo ese tiempo se proyectó en una mirada, en un abrazo, en una acera conocida para mí, quizás desconocida para tí, pero a partir de ahora famosa para ambos. Y es que, parándome a pensar, veo que no somos nada extraños, que sabemos sentir con nuestra complicidad, y que sabes saberme y yo sé saberte.
Te espero en la acera famosa. En nuestra acera.