Has sido un “no” desde el minuto cero que se ha esforzado por no cambiar de opinión a lo largo de este tiempo. Atrás ha quedado ya la confusión sobre tus miradas y sonrisas, se llamaba “ilusiones” a aquello que me hacía cuando me veías tocar, o cuando me hablabas de esa manera que solo tú sabes.
La vida te pone retos, y mientras mis siembras no recogían (una vez más) ningún fruto, tuve que rehacerme a mi mismo y comenzar obligatoriamente a sentir diferente. Bien, ya concluyeron los brotes de celos provocados por la frustración, ya terminaron las inestabilidades en mi carácter que dificultaban nuestro trato, vuelve la persona dispersa e independiente que ha sido siempre, vuelvo yo tal como era antes de agosto de 2009. Mes especial aquél, donde comencé a sentir algo que sabía que no podría controlar del todo posteriormente.
Pero comienza febrero y ha vuelto a generarse otra prueba de esas del “querer es poder”. Te dije que lo conseguiría y, bien, lo he conseguido una vez más. Me he vuelto a sentir grande y me he vuelto a demostrar que el sentir no se puede eternizar dentro de alguien a cambio de nada, no pueden existir los cheques en blanco.
Ya dije una vez que el precio de saber muy bien lo que quieres es la frustración que se genera cuando no lo puedes conseguir. La historia reciente está llena de episodios así, me conformaré con todo aquello que me dicen de que valgo mucho y que soy genial mientras me sigo levantando sólo por las mañanas.
Y, tal como tú querías se ha producido. Hasta siempre sueño, muy buenos días amiga. El tren habrá llegado al destino mientras yo me he quedado esperando otro en el andén.
Suena: Algo me aleja de tí – Versión de Quique