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Archive for 30 diciembre 2006

Francioso

diciembre 30, 2006 10 comentarios

Soñé alguna vez con un lugar lleno de bandas sonoras, soñé alguna vez con un sitio donde sentirme ubicado, soñé alguna vez con paisajes que contaran mi vida noche tras noche. Allí llegué fruto de una decisión fugaz sin meditar, como suelen ser las mejores cosas, pero algo me decía que me traería muchas cosas buenas de este sitio. No hace falta cerrar los ojos para imaginar, todo es real, todo azota con harmonía, no me gusta que estas noches se acaben. Ahora toca aprender a echarte de menos, quedará grabado todo esto y esperando una vuelta que se producirá en cuanto la voluntad se llene de azules.

Me llevo muchas cosas, y me llevo risas con una gente que he encontrado sin buscar, me llevo una gran conversación de un jueves tarde, a ti que ya lo sabía, lo pude comprobar, me quedé con ganas de repetir al día siguiente, pero es igual, siempre tendré preguntas preparadas para conversar contigo. Me voy feliz por haberte conocido y por esa tarde, me voy feliz por el sms que me enviaste después, me voy feliz por la hospitalidad que me has demostrado, me voy contento por tus ganas y mis ganas, volveré y lo sabes, y haremos todo aquello que se quedó en el tintero, todo lo que he querido hacer contigo desde hace tiempo, porque han sido muchas horas, muchos días y muchas sensaciones, me gustó que me respondieras, me gustó contarte, me gustó saber de tí. Te daré paseos y me emborracharé contigo cuando vengas a mi Barcelona, sé que lo harás.

Ha sido una ciudad maravillosa, el mejor final de año, acabándolo de una forma genial y magistral. Gracias Vigo por decirme exactamente lo que soy…

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Colgaron el “alumbrao”…

diciembre 22, 2006 12 comentarios

Vamos a Barcelona a ver el “alumbrao”!!!. Era pequeño, contaba con unos 6 o 7 años, era la frase que esperaba todas las navidades con impaciencia, mi padre la pronunciaba y yo me sentía de repente contento. Era así, bajando y subiendo las Ramblas con toda la familia, veía las bombillas, oía los villancicos, tenía la ilusión propia de la edad, y es que aunque ahora mucha gente cuestione la navidad y la asocie al consumismo radical (cosa que yo veo durante todo el año, no solo en estas fechas), la verdad es que cuando eres niño son las fiestas más especiales.

Recuerdo ver las cabalgatas de reyes con unos nervios que me provocaban un hormigueo por la barriga. Deseando ir a la cama para que de repente llegara el “mañana” y tuviera aquellos juguetes que había pedido. Nunca fui de pedir muchas cosas, era una semana que me sentía super-contento y con los ojos brillantes.

Cuando eres niño siempre quieres ser mayor pero, ¿Cuánto hace que no tengo esa misma sensación? Probablemente nunca más la vuelva a tener si no es a través de mis hijos, probablemente nunca vuelva a ser lo mismo. Sin embargo estas navidades también han colgado el “alumbrao”. Temidas por mí desde mediados de marzo, puedo afirmar que pueden ser muy grandes, empezando por hoy, siguiendo por mañana y acabando por fin de año. Como ya dije, un especial valor simbólico para mí tiene el año nuevo, será mi “año natural”, así lo he bautizado porque lo empiezo yo, a solas, con todas las decisiones por tomar, con todo el coraje de construir, con todos los meses que llenarme de cosas positivas…

Y ahora veo belenes, y bombillas, y villancicos…los veo incluso cerrando los ojos…los veo porque aquí estoy, dispuesto a salir esta noche, dispuesto a disfrutar de todos, sed malos estas fiestas y pasadlo muy bien. Hoy empiezan las navidades, hoy os deseo a todos lo mejor, y la mejor entrada del año posible, yo la tendré. MILES DE ABRAZOS….

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Las nueve menos cuarto…

diciembre 15, 2006 12 comentarios

Sin croquis, no hizo falta, solo bastó tomar ese café en tu primera vez en un Starbucks. No hubo lugar para los nervios, ni para los silencios, me encontré con la reencarnación de esa persona que en su día intuí que era interesante, recuerdas? Hay veces en que las horas se transforman en minutos, hoy sucedió, y con una sonrisa complaciente ante ese fenómeno nos levantamos de la mesa sabiendo que el tiempo se había acabado, muy rápido, pero muy aprovechado. El placer de la escucha, el amar las cosas cotidianas, el tocar lo delicado, con la frescura y la seguridad que allí se respiraba es una de las cosas que más valoro.

Transmites energía, transmites fuerza, transmites optimismo ante las cosas, es increíble tu elegancia explicando, tú no te puedes ver a ti misma, pero yo me he fascinado confirmando aquello que ya sabía. Hiciste que no mirara el reloj en todo el rato, difícil en mí, esclavo del tiempo. Han quedado cosas que contar, no siempre sucede, pero te debo una invitación en el interior de algún bar que acoja nuestras palabras. Llevamos ya muchas horas de conversación, nunca demasiadas, atrás han quedado grandes momentos, emociones a flor de piel, el compartir nuestras vivencias, es fresco, es sano, es grande. Igual hasta ya mismo soy capaz de tirar un dado ante la atenta mirada del máster, creo que todo esto puede aportarnos buenos episodios que están por llegar.

Y dieron las nueve menos cuarto, pero estoy convencido de que volverán a ser las seis y media. Tendremos que poner otra vez el reloj a cero, pasará rápido igual, pero esta vez podré enseñarte fotos yo también a ti. Lástima, no nos hicimos ninguna, pero no hay prisa, ya saldrá el flash…

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Fronteras

diciembre 14, 2006 10 comentarios

Sonríeme, ya no hay límites impuestos artificialmente. Tengo un pedacito de cada uno de vosotros en mi corazón, cada vez más compactado, despidiendo a esas grietas que permanecieron demasiado tiempo allí. Nunca he tenido esta sensación de libertad, jamás. Estoy experimentando algo que desconozco pero que me gusta enormemente. Ya no veo razones para no conocer a gente que tengo ganas de conocer, y es que en realidad nunca las hubo, todo es algo subjetivo que te azota el cerebro y te hace esclavo de tus prejuicios.

Quiero pasear por los parques que echo de menos porque nunca he estado, quiero fotografiar momentos obtenidos sin pretenderlo, quiero hacerme partícipe de la maravilla que surge a conocer a las personas que de alguna manera me aportan algo. Este puente me ha cambiado muchos esquemas, me ha pisado el acelerador de la vida y me ha respondido a muchas preguntas. Nada está lejos, es tu mente dañada la que lo aleja. En los días malos te ves tan perdido en bosques frondosos que no eres capaz de ver donde hay una chispa. Ahora veo que hay muchas, tantas como voluntad haya de llenarse de sensaciones nuevas, de torres altas, de lugares inexplorados y de vivencias sin límite. El mes que viene piso Madrid por primera vez, una asignatura pendiente que tenía desde hace mucho tiempo, como tantas otras que aún me quedan por aprobar, dadme un pedacito de lo vuestro y os daré la plenitud de lo mío. Siempre he dicho “sabré decir aquí estoy”, pues bien, ya sé pronunciarlo, ya sé actuar en consecuencia, ya no hace falta esperar a ese futuro esperanzador, el presente ya lo es. Abrazos sinceros y cariñosos, y contigo empiezo, mañana a las 18:30…

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Supersonic

diciembre 11, 2006 9 comentarios

Sonó, cerró algo que se estaba gestando desde hace horas. Fue un clímax que nos regalaron, la guinda a esas conversaciones y canciones que fuimos desgranando mientras nos regalábamos una mirada cómplice. Fue el retorno de Oasis y de algo enterrado que no había vuelto a sacar desde hace tiempo. Me hiciste brotar a mí, al que está dentro, al que lo tiene difícil para expresarse, al que no puede muchas veces hacerse comprender, escribimos la definición de plenitud en ese escenario circular. Pantallas, focos, la grandeza de un razz que me costó olvidar y que ahora volvió a ser el escenario de mi yo mejor, de aquél que no decae, de ese que intenta ofrecerse. Y me mirabas con ojos de cristal que me expresaban muchas cosas, quise que estuvieras a gusto, que te abducieras como hice yo, con tus regalos en forma de canciones en la oreja que me llegaron al alma, con tu forma de razonar, de expresarte, de sentir…

Fue la noche donde nos dejamos ir, un viaje astral juntos que nos llevó a lo más alto del razz con unos cigarros como compañeros, nadie sabrá, nadie entenderá, esto es para nosotros, el seguir conociéndote es algo que me hace verdadera ilusión, confluyeron tantas cosas que los tintes azules se adueñaron de mi retina, de mis sensaciones, de mi estado, y es así como acabó lo que ha empezado, con una llamada, una dulce y maravillosa llamada, recuerda bien todo lo que dijimos sintiendo la explosión de la ilusión incontrolable, te comprendí, me comprendiste, nos comprendimos y eso me hizo volver a creer en la foto que te hice a la tarde, abarcabas todo el templo con tus manos, es normal que abarques, es normal que te escriba.

“Give me gin and tonic”, como aquéllos que nos bebimos sin echar de menos nada, como aquellos que nos hicieron regalarnos canciones…

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Crece la hierba

diciembre 4, 2006 11 comentarios

Un foco, sentado en el piano, podría ser un concierto más, pero no lo fue. No fui capaz de contar el número de escalofríos que sufrió mi cuerpo. Guitarra en mano hizo que mis sensaciones salieran disparadas del escenario, la luz azul del momento y la intimidad de la sala hicieron que yo removiera mi interior para dotar de fe a mi alma. Solo él, no necesitó nada ni nadie más para hacer un nudo en mi garganta que duraría más de dos horas. Canciones que han formado parte de mi banda sonora reciente, letras y frases que han invadido de melancolía este otoño que nunca hubiera sido lo mismo sin este concierto, lo sentí, lo canté, lo sufrí, lo viví en definitiva, que es de lo que se trataba.

Cerré varias veces fuerte los ojos, especialmente cuando la canción que todos escribimos sonó. La oscuridad iluminó lo más hondo de mi mente, lo más apasionado de mi alma, lo más sentido de mi hiel, lo más doloroso de mi vida y lo más fantástico de mis emociones. No necesitaba hacer nada más después de eso. Me sentí absolutamente desbordado por lo que estaba viviendo, y no pudo ser menos, y no supe hacer que fuera menos. Y creció la hierba en el primer cajón, y así sucedió durante este tiempo, y así dejé que sucediera, pero ahora ya se cumplió un ciclo, una etapa, que concluyó con este concierto…

Desgraciadamente, volví a casa con los bolsillos vacíos, una noche especial tuvo un final que me afectó mucho, navaja en mano me quitaron mi cámara y mis recuerdos registrados en una memoria digital, solo tengo ya grabado ese concierto en mi retina, quizás la mejor manera de grabarlo, quizás el mejor recuerdo de todos, pero despidiendo al fin y al cabo con una mala noticia a los malos tiempos. Me quedó una luz en el fondo de mi corazón, la que nunca se apagará, por mucho que me amenacen, por mucho que me quieran quitar de forma cobarde. Mi interior estará siempre allí, en luz de gas, y eso no me lo podrá quitar nadie…

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