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Archive for 28 octubre 2006

Cosas que el tiempo te robó…

octubre 28, 2006 21 comentarios

Noche de viernes atípica, cena en casa de quien me abrió sus puertas, contigo de nuevo, hacía mucho que no estábamos juntos, echaba de menos tu sonrisa contagiosa, ya sabes que me encanta. No tuve señales de ti, espero tenerlas pronto, el tiempo te ha devuelto, ya sabes que el miércoles fue especial. Volvimos a los orígenes de lo nuevo, en el Manchester, en una calle que entra desde Joaquim Costa, necesitaba otra vez una atmosfera así, la de mis noches, las clásicas, las propias. Y conversamos y ahí nos desnudamos, nadie le robó a nadie ninguna palabra, lo que hacen los amigos simplemente es dejar que las cosas fluyan, automáticas, me encanta esa capacidad que tenemos de chocar nuestras mentes.

Tú también apareciste, chica de la lista de virtudes, lo noté en tu voz, jejeje, me sorprendieron tus llamadas, me gusta que te acuerdes desde la distancia de quien te tiene un afecto especial, el tiempo también nos ha venido bien, Muchachito Bombo Infierno es algo que une, siempre me evoca sumas…

Pero ayer me devolvieron algo que sí que me robaron, la sensación de lo mío…No me esperaba tu abrazo, 3 años sin vernos, vi caer lágrimas en ti, pero me dijiste muchas cosas con ese abrazo. No quiero recordar nuestro último mail, ya me lo borraste de la memoria, y te vi un poco susceptible, con ojos de cristal. Al fin y al cabo fuimos lo que fuimos y siempre queda algo, ayer te lo dije y me afirmaste con la cabeza. El tiempo me regaló cosas, y me reafirmó en otras muchas, me volviste a colocar la etiqueta de amigo, me la quitaste aquél día por todo lo confuso. Me dijiste tú también muchas cosas, siempre os sentiré míos, fueron muchos años…

Y el tiempo siempre sitúa a cada cual donde le toca, ayer lo comprobé totalmente, y yo me quedé en Rambla Just Oliveras sólo, pensando donde coger un taxi para volver a ese pueblo de donde nunca debí irme…Por último tu sms y mi llamada, me dijiste “mi raya”, me fijé en ello, no te preocupes, coge lo que la vida te regala y no te obsesiones en aquello que se resiste a darte, todo llegará de una manera u otra y de la forma más sorprendente. Como aquél abrazo que me devolvió un trozo de alma que me quitaron en el 2003…

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Miércoles

octubre 25, 2006 7 comentarios

Un cigarro tras otro, unas palabras de aliento, circus lights…Simplemente te veo despierto, reconforta un momento de evasión y de poder hablar de tu punto de vista sin tapujos, nunca juzgas, siempre miras cuando hablo. Y en el momento que encontramos el cenicero volvió lo que tanto me ayudó en los inicios de “lo nuevo”, y pájaros que volaban al mismo tiempo que los acontecimientos vividos nos miraban y jamás cantaron antes de hoy. Caminamos por aceras que antes nos vieron ser los mejores, ahora nos ven ser nosotros, sin tapujos, sin miedos…

No quiero perderme nada, ni contigo ni con nadie, quiero cogerlo todo, saborearlo todo, conocer nueva gente, a veces un desconocido te aporta muchas cosas, te lo he dicho, no quiero ponerme límites, no quiero pensar en un futuro difuso que podría haber hecho muchas cosas que ni siquiera intenté. Me siento bien, con la tristeza que todos tenemos encima, pero bien. Nadie se escapa de esos momentos duros, de los que tienes, de los que tengo, de los que nos hace sentirnos vivos. Mensaje a las 20:51, tranquila, sé que no te has olvidado de mi, siempre hay tiempo para compartir nuestras mentes. A veces el café sabe a pétalos azules que caen lentamente sobre ti, el tiempo no se detiene, ni pasa rápido, ni pasa lento, a veces es tan relativo que pierdes la noción totalmente.

Me cruzaré con mucha gente, viviré muchas sensaciones, me gusta ser capaz de liberarlas una tarde de miércoles. Circus Lights, otro elemento más que me aporta cosas a esta vida aún no encarrilada del todo. Tampoco hace falta, sólo tenemos que buscarnos, encontrarnos y proyectarnos. Compartiré lo que me dejeis compartir, pero mis ganas de hacerlo me hacen estar feliz, saludando a lo malo con un “hasta luego” y envolviéndome en lo nuevo con un “para siempre”…

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La vuelta en bus…

octubre 24, 2006 10 comentarios

Cada día, sin faltar ninguno. Así es como vuelvo a casa despues de sumergirme en la rutina. En las ocho horas que conforman mi estado del bienestar, en ese tiempo donde intento conseguir aquello de “ser alguien el día de mañana”, no tengo tiempo para ordenar ideas, pensamientos y percepciones que tengo a lo largo de la jornada.

Calle Mallorca con Marina, allí estoy, con el cigarro de las 20:30, esperando el bus, allí comienza mi reflexión. Me acuerdo cuando no lo cogía solo, primer pensamiento que tengo, se detiene el autobús, siempre es el último en llegar. Van pasando las calles, y con ellas me sumerjo en mí, también me tengo que trabajar bastante. He oído conversaciones de la gente de atrás, he visto amigos, parejas, peleas, la gente que tiene vidas diferentes a la mía al fin y al cabo. Hoy pensaba sobre la dificultad que me supone conectar con la gente reservada e introvertida. Me considero todo lo contrario y tiendo a coger confianza rápido, es un aspecto a tener en cuenta…

Hago el cambio de autobús, en una hora da mucho tiempo de pasar por varios temas, cada día es así, y mientras los autobuses pasan y la gente actúa cada uno en su propia película, pensé en lo que me dijeron ayer, me propusieron que fuera cómplice. Me llegó al alma. Ya lo sabes…fin del viaje, quizás mañana sigo con ese tema, quizás será otra cosa, quizás volveré acompañado, quizás será a otra hora diferente…Me volví a sentir con vida, me gustan los viajes en autobús…

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5 segundos…

octubre 19, 2006 7 comentarios

Tan solo vivas imágenes que se suceden, tan solo bellas palabras que se encadenan para hacer que mi piel sufra escalofríos, tan solo 5 segundos, tanto tiempo y tan poco a la vez. Suficiente para tomar un respiro, parece eterno cuando imaginas el blanco y parece muy breve cuando lo que ves te hace disfrutar. Y un estribillo puede durar ese tiempo, y mientras las notas se suceden puedes transportarte y tener sensaciones de armonía más allá de lo que nunca hubieras pensado que eras capaz de componer.

Y suena Priest and Paramedics, y yo sigo preguntándome donde me llevarán las ilusiones, los deseos, la actitud bien cuidada, donde seré capaz de llegar. Pero no dura más de 5 segundos ese pensamiento, no quiero obtener la respuesta, ahora no, sería todo muy cuadriculado. Prefiero saber que cualquier día, en tan solo 5 segundos, podré encontrar muchas cosas que me hagan bordar claveles en el cielo. Y sonreir durante 5 segundos, y mirarte cuando caminas por la misma calle de siempre, y cuando tus ojos se pierden en el vacío, sabrás que durante ese tiempo yo habré puesto toda mi alma sobre tu regazo, para que la abraces, la aprietes contra ti y se desvanezca ese sueño porque ya han pasado 5 segundos.

A veces algo breve puede llenarte para mucho tiempo, algo de 5 segundos puede mantenerte feliz un lustro. Y a veces, en la oscuridad de la noche, siento que no quiero más tiempo de luz, porque si esa luz es blanca y clara, no me hace falta que se alargue, habrá bastado para iluminar el camino y las montañas que tengo que mover…pero sólo durante 5 segundos…

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La última foto sepia…

octubre 17, 2006 12 comentarios

Me levanté esa mañana de sábado, podría haber sido una más de tantas que he pasado, pero en 31 minutos tuve tiempo de ordenar muchas cosas en mi cabeza…Andando por el paseo marítimo que atraviesa la Concha y Ondarreta me dirigí hacia el Peine de los Vientos. Cogí la cámara, eran momentos de fotografiar lo que iba a ser los últimos instantes de mi desorden, de mi sensación de ahogo, de mi presión por intentar encontrar de una vez por todas la rima que falta. Y hice fotografías, de color sepia, para simbolizar lo antiguo, lo que ya ha pasado, quería que parecieran fotos de hace mucho tiempo para alejar todo lo que me invadía, el vacío, la sensación de desubicación.

Y allí me senté, en la arena de esa playa, donde dibujé un circulo con la mano mientras pensaba qué me estaba aportando a nivel personal este viaje, porque no me estaba llenando del todo, siempre el vacío, acto de presencia de nuevo en mí. Y el cielo azul lo transformé en sepia, y la arena, y las personas que allí estaban, todo quería que fuera pasado, porque no podía soportar mezclar las imágenes de aquellos lugares donde fui feliz en su día con el alma dolorida por la sensación de no sentirte lleno con toda esa brisa que recorre tu cuerpo. Después de mirar alrededor con los ojos semicerrados, proseguí hasta llegar al Peine de los Vientos…

Y mientras hacía fotos a uno de mis lugares preferidos, apareció ella, bajita, morena, con rostro sonriente. Me quería hacer una foto para que saliera en el paisaje, le contesté que ya me había hecho muchas. Me estuvo explicando que viajaba sola, que así era feliz, que se sentía libre. Me explicó proyectos que tenía, y todo desprendiendo una seguridad y alegría que me llegaron muy adentro…

Entonces fue cuando encontré la rima que falta, he tratado todo este tiempo de llenar mi vacío con otra persona, incapaz de centrarme en mí mismo, en mis deseos, en lo que me gustaría hacer. Ella me mostró lo que es posible hacer de forma independiente, me dijo que había conocido y hablado con más gente que en sus anteriores viajes, que había compartido mucho y siempre sin renunciar a su individualidad. Comprendí que lo importante para llenar tu vida eres tú mismo, nadie debe ser quien haga eso por ti, allí estaba mi error, el ser incapaz de disfrutar de todo de forma individual, pero gracias a ella lo entendí. Probablemente jamás te vuelva a ver, pero estos días despues de nuestro encuentro me han hecho cambiar muchas cosas y ver muchas desde otra perspectiva. Gracias por una de las conversaciones más importantes que he tenido últimamente, aunque nunca lo leas y aunque nunca vuelvas a saber de mi, tú me regalaste esa rima y yo te regalo mi post…

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Encontrando el norte…

octubre 11, 2006 5 comentarios

Manos invisibles que me empujan hacia allí, es como si me llamara una y otra vez. Esta noche parto y estoy descontando las horas para iniciar el viaje. Quiero respirar hondo y que entre todo el aire de la Concha, quiero disfrutar del romper de las olas en el Peine de los Vientos, quiero sentir la altura en el monte Igueldo, quiero pasear por Ondarreta y quiero bañarme de colores en Durango. Quiero volver a disfrutar de todo lo que me ofrece de nuevo esta ciudad mágica.

 

Y hacia allí voy, y con la ilusión como protagonista, con los ánimos sobresaliendo de mi propia persona, con las ganas de enriquecerme de nuevo. Luego siempre quedará todo en la retina, me llenaré de flashes de imágenes que las podré reproducir en mi cerebro una y otra vez en milésimas de segundo. Y tengo ganas de que llegue la noche y de poder comenzar una nueva historia y un nuevo acercamiento a mi yo individual, con una predisposición absoluta y con la felicidad que me aporta regresar.

 

Y te he visto dos veces, y las dos veces me enamoré perdidamente de ti, y en dos ocasiones disfruté de tu mar, de tu brisa y de tus olas, de tus paseos y tus montes, de tu ambiente y de las mañanas nubladas. Y no tengo frío, ni calor, porque no me importa, porque estás allí, porque te siento como siempre, como desde el primer día. Te llevo en mi boca muchas veces, ahora volveré a saludarte y lo haré con un “cuanto tiempo!!”. Abrázame y rodéame, me viste contento, con la mirada llena de emoción, como cuando me senté por primera vez allí donde Chillida saludó a los vientos. Vuelvo al norte, y ahora lo hago después de haberlo encontrado….

 

**Me despido de todos vosotros hasta el lunes. Feliz Pilar!!!!!

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Nunca miras mis manos…

octubre 9, 2006 4 comentarios

(este post ha sido escrito por Marbles y por mí una noche de tantas que nos hemos pasado en el messenger. Ha sido un placer colaborar contigo y espero que no sea la última, este es el resultado…)

R: y pude tocar el cielo contigo, las nubes y el otoño que llegaba, los parques llenos de hojas amarillas, pude tocar tu piel, pude tocar tu dulzura, pude hacer que sintieras días azules y miradas perdidas en el fondo de tu rostro, pude tocar la puerta de tus sentimientos, pude tocar la ilusión de la complicidad mútua, pude sentir que lo hacías, pude tocar la luz en tu sonrisa, pero jamás me dejaste, jamás lo permitiste, y me condenaste a tu sombra, a tu silueta negra, a tu esencia y no a tu presencia, porque nunca miras mis manos, y lo que pude llegar a tocar pasó por la puerta de atrás, sin que tú dijeras nada, sin que tú sintieras nada…

M: y sentada en medio de mi vacío estacionado, veía como pasaban los segundos, los minutos y las horas de una vida que ya no me importaba. Miraba mis manos y sonreían, cuantos momentos pasé con ellas y contigo; aunque tú…nunca las mirabas. Creías acaso que las palabras brotaban como por arte de magia, sí, la misma magia que yo suponía que envolvía toda la ilusión que ellas ponían. Solo eran simples herramientas de lo que les dictaba el corazón! Y ahora mírate, henchido por el saberte ganador en una guerra donde solo tú jugabas, yo simplemente ansiaba una paz que nunca llegó porque tú no me dejaste… Estas serán las últimas palabras que te escriban mis dedos porque tú…nunca miras mis manos.

 
** Y ninguno de los dos se miraron, ni se sonrieron, fue tan dificil decir en voz alta los pensamientos que la confusión acabó con aquello que los hizo especiales muchas noches de invierno. Las mantas ya no pudieron contener una complicidad que se diluyó a base de dudas y pensamientos erróneos. Y es que nunca pudieron mirar sus manos, ni mirar aquellos ojos pendientes de una llama, nunca alcanzada por ninguno de los dos…

 

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