Archivo

Archive for 2 mayo 2011

Por besar el aire

Madrid quedó, como esa llama que arde dentro de ti para siempre, cambié Callao por la calle Asturias sin darme cuenta de la dejadez que suponía perder la empatía. Los conciertos en Libertad 8 quedaron en nada, los paseos solitarios donde intentaba ponerme de acuerdo con ese chico que un día fue feliz se esfumaron con la misma rapidez que intentaron amoldarme a las directrices que funcionan.

Lo siento, pero nunca volveré a pensar como lo hacía antes de ese año, y puede que mis dejadeces hagan que en algún momento deje de parecer interesante, pero es donde me ha llevado esta ruleta rusa. Yo sé que allí me despertaba muchas veces con tu sonrisa, más de una vez, más de una noche de nunca acabar. Recuerdo tu olor tanto que aún lo sigo percibiendo al irme derrotado en estas noches que acaban siendo incomprensibles para mí.

Y me apena, porque fuiste lo más bonito que tuve y ahora solamente tengo mi guitarra para verte aún más bella dentro de mí. Me hubiera gustado que disfrutaras las notas que quise regalarte.

Siento no ver películas subtituladas y estar anclado en la música de los 90. Nunca haré buenas fotos ni me gustarán los Standstill, pero es que los 20 hace mucho que los pasé. Y los 30 solamente han marchitado las tapaderas donde nos escudamos los carentes.

Nunca olvidaré el día que me abordaste de improvisto y que caímos, abatidos, en el sofá bajo ese cuadro de Roy, ni el día que me deseaste en Sideral, ni cuando me cogías de la mano asesinando mis dudas en la Castellana.

Ahora te veo todas las noches cuando me dedican una sonrisa perenne. Y te borro cuando se vuelve caduca.

Y por más que no quiero borrarte, la superficialidad me hace llanto.

Y ahí, justamente es donde quedo muerto.

Anuncios
Categorías:General

Alegre de Dalt

No me canso de creerme completo cuando tengo una guitarra, es lo único que quizás me distingue de ser uno más cuando lo que pretendo es alejarme. Sé tanto de vosotros y vosotros tan poco de mí que en ocasiones me doy miedo. Debí parecer poco interesante cuando traté de portarme de forma tranquila, pero es que yo soy así y los prototipos me dan alergia.

Me dijeron que me volví loco cuando la armónica y la guitarra se hicieron amigas, en ese momento que tanto me gusta y en que nadie mira ni observa. Una chica escribía lo que iba ocurriendo, me pareció tan curioso que me quedé con ganas de leerlo, aunque solamente ese hecho ya me llama la atención. Existe gente que vive las cosas y no solo las observa.

Un placer recordar el punto medio al hablarte. Todo el mundo va a Londres.

Categorías:General