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La discontinuidad de los buenos momentos…

Hoy me he vuelto a levantar, la nada de nuevo me ha dado los buenos días, como siempre, como cada día de esos que nadie ve. Mi cupo de 8 horas ha pasado, y no podía volver a mi casa. Hoy me hubiera gustado charlar con alguien, pero he encontrado a nadie por respuesta. Y mientras caminaba sin saber donde, veía a la gente. Personas sentadas en bancos leyendo, caras sonrientes que mantenían conversaciones a la par que se dirigían a un lugar que nunca adivinaré, una vida rutinaria que les hace estar cómodos, a muchos de ellos. Y yo no miraba hacia ningún sitio y hacia todos a la vez, porque no tenía una marcha clara, no sabía donde ir, pero mis pies andaban…

Este fin de semana me ha devuelto a mí, ha salido mi yo completo, nadie lo había visto del todo, y no quería que cogieras frío no, porque el frío se siente de una manera absolutamente triste, por eso te arropé, almenos mientras esté cerca lo intentaré. Sin saber muy bien que es lo que yo mismo espero de mí, sin saber muy bien hacía donde voy a ir, dando paseos sin rumbo fijo que alimentan mi vacío permanente, lo intentaré, porque si alguien no puede parar de llorar en el día de hoy, ese soy yo. Y me encantó coger esa manta, pero era tarde para echar la lágrima, muy tarde, no quise hacerlo aunque quizás me hubiera encantado que tú la vieras. Sonreímos, lo hicimos, aunque fuera durante treinta segundos. He vuelto sabiendo que al otro lado de la ría alguien sabe completamente escucharme. No dudes que yo lo he hecho todas las veces que he podido. Y estuve en un escenario donde se hablaba de fe, y con alguien que me devuelve la fe en las personas, con alguien cuya ternura traspasa las fronteras de mi propia tristeza, y me fascina, porque se intuye la fuerza que a mi ya no me acompaña.

“Tiempos modernos”, así acabó ese día, y aún salieron algunas carcajadas. Me encantó. Las lágrimas no paran de salir, ahora ya no hay vuelta atrás…Y es que los momentos geniales son discontinuos, se echa de menos esé café que se podría tomar por las tardes, mucho se echa de menos…

Y el egoísmo es bueno, y más si se es capaz de dar y ofrecer tantas cosas al mismo tiempo…

*Suena: Si está bien – Los planetas

Categorías:dedicados
  1. Eva
    marzo 12, 2007 a las 8:54 pm

    Perspectivas
    paraguas y tejanos olvidados
    peleas entre hermanos y cafés bohemios
    deuvedeses por sorpresa
    piratas y tortilla patatas
    niños con pistolas y yo-yo’s
    y cartas del tarot
    nivel 2

    es mucho
    demasiado es mucho
    todo es mucho

    la lagrima estuvo a punto despues de Muertos, lo sabes porque lo se
    pero no salio
    eso es buena señal
    😉

    nuncahabráuntitocomotu

  2. bea
    marzo 12, 2007 a las 11:10 pm

    es dificil saber donde va uno cuando tiene muchas puertas abiertas, lo triste seria saber donde vas sin poder abrir ninguna.

    yo tb me siento asi constantemente y estoy aprendiendo a vivir con ello hasta algun dia consiga desdoblar esa idea. todo cambiará, ya verás…

  3. marzo 13, 2007 a las 1:07 pm

    Hola niño!espero que esa sensación de vacío quedara atrás ayer, quiero verte paseando con una marcha establecida y un rumbo,ese rumbo llegará,estoy segura,y ya verás como la fuerza vuelve pronto a tí.1 besote

  4. alhena
    marzo 13, 2007 a las 4:49 pm

    esa lagrima q se intuyo pero no se vio, la proxima vez la enseñas para q te la sequen, ya veras q bien te sientes

  5. marzo 13, 2007 a las 7:52 pm

    Un título muy acertado, es así, pero quiero pensar que son rachas nada más.
    Todo pasa y todo llega.

    Besotes.

  6. Su
    marzo 14, 2007 a las 7:18 am

    No me da tiempo a leer tranquilamente el post, pero de todas formas me apetecía pasarme por aquí a dejarte un “buenos días” lleno de energia 🙂

    Y un beso, claro 😉

  7. marzo 15, 2007 a las 12:18 pm

    He llegado aqui paseandome de un rincon a otro y me he quedado un ratito husmeando en el tuyo (deberia pedirte perdon por hacerlo sin permiso!). Todos nos hemos sentido alguna vez sin un rumbo fijo en la vida, sin saber si ir hacia delante o hacia la izquierda…pero algun dia llegas al final del tunel y ese dia de pronto tu rumbo perdido se encauza. Te seguiré leyendo.
    Besitos.

  8. Igrein
    marzo 16, 2007 a las 5:35 pm

    Bueno, ya está. La semana frenética finalizó.
    Todo en orden. Todo bien.
    Dolor de dientes. No me importa. Yo puedo.
    Nervios. Dos meses y nos dan las llaves. ME dijiste que me ayudarías a ponerlo todo bonito. Que tu tenías gusto. Aún me acuerdo. Me lo voy a apuntar.
    Tiempo libre. Al fin. Ya no estoy cada día pendiente de hacer cosas.
    ¿Quedamos? Esta vez invito yo. Me toca.
    Un beso.

  9. abril 25, 2008 a las 6:17 pm

    A veces, caminar sin rumbo es el rumbo en el caminar…
    Es q a veces, estar solo, aunque arropado, ayuda a llorar y entonces, sin saber como, lloras sin más.
    Saludos desde el Inframundo.

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