Por fin sucedió…
Suena el piano que tenía en mi cabeza, la indeterminación de las cosas que suceden ha hecho que te tuviera delante el día que te añoré. cuando desgrané los primeros versos y hablé de la noche de los peces.
Tenías la mano tan cerca que la sentí más lejos que nunca, fruto de la incertidumbre de una mirada que era intensa a la vez que fugaz, porque seguramente ahora no la recuerdes. Gracias por hacer que nazcan mariposas sobre una hiel helada, sobre un corazón que es incapaz de latir acompañado de lágrimas. Hoy me he sentido vivo, humano, y persona de nuevo, y eso es algo tan cotizado en mi vida que me supera. Y no hace falta ir a Irlanda para sentir que estás por dentro a punto de estallar.
Lo hiciste en su momento y lo has vuelto a hacer, y probablemente ni te des cuenta de ello. Pocas veces me equivoco, sabía que este bloqueo venía por algo y, sobretodo, por alguien, ese alguien que eres tú. Tengo tantos grises en la cabeza que no me atrevo a encontrar un blanco, ni una pintura cálida que adorne esa mesa deslumbrante por el sol.
Y no, no puedo dejar de pensarte ahora, cuando ha caído la noche de un lunes que prometía rutinario, pero que para nada lo es. Me das miedo, me das miedo sin quererlo, me aterras sin pretenderlo, pero me fascinas en cada una de las miradas que inconscientemente me regalas. Y ya hablé una vez de ello, y creí que quedaba en el baúl de los recuerdos bonitos. Pero no es así.
Te gusta la magia, no sabes la suerte que tienes de poder generarla de esta manera. Y lo mejor es que no necesitas trucos.
Suena: Tentando a la suerte – Capítulo 7
Gracias por tu forma de ver las palabras.
Gracias por tu forma de enseñarmelas.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti.
Dicen que has muerto, pero eso es imposible.
Lucha de gigantes convierte
El aire en gas natural
Un duelo salvaje advierte
Lo cerca que ando de entrar
En un mundo descomunal
Siento mi fragilidad
Vaya pesadilla corriendo
Con una bestia detrás
Dime que es mentira todo
Un sueño tonto y no mas
Me da miedo la enormidad
Donde nadie oye mi voz
Deja de engañar
No quiero ocultar
Que has pasado sin tropezar
Monstruo de papel
No se contra quien voy
O es que acaso hay alguien mas aquí
Creo en los fantasmas terribles
De algún extraño lugar
Y en mis tonterías para
Hacer tu risa estallar
No quiero ocultar
Que has pasado sin tropezar
Monstruo de papel
No se contra quien voy
O es que acaso hay alguien mas aquí
Deja que pasemos sin miedo.
Hoy no tengo palabras que estén a la altura de las tuyas.
Descansa en paz, genio
No pinté mis paredes lila para posteriormente sentirme un frustrado. Ayer hablé de esto, no suelo hacerlo, pero vi lo entero que estaba. La suma de los días me ha hecho replantearme muchas cosas y no, no soy yo el fracasado, ni el pobre de vida frágil e inestable. Esta vez no me toca perder, y he conseguido quererme demasiado, y estar preparadado para lo que venga. Y habeis podido verlo aquí el día a día, y esto queda inmortalizado por si un día se me olvida y tengo que consultarlo.
Recuerdo la primera vez que vi Gràcia, no pude prestarle la atención que posteriormente iba a merecer en mi vida. No hay más ciego que el que no quiere ver, pero también careces de visión más allá de lo que necesitas. Ahora es diferente, la tarde de los casettes y de los cafés en el Aroma terminaron, aunque el otro día volviera a entrar al que está justo en Travessera…
Y ayer justamente, en una de esas conversaciones que me hacen ver que las cosas no son solo fiesta y copas, me dijeron una frase que me llegó y que me he permitido adaptar un poco: para vivir la vida no hace falta follar cada semana ni buscar permanentemente el sentirte querido. Para vivir la vida, simplemente, hay que estar en la vida. Y de eso nos olvidamos buscando el resolver nuestras carencias autoafectivas en los demás.
Me hubiera gustado que alguien me hubiera dicho todo esto, solo me he limitado a aprenderlo. Y no, no seré yo el que entregue todo esto a algo que sé que no me va a llevar a nada. Están sonando acordes de una canción de Katie Melua, me encanta, no necesito metas mediáticas para molar más…
Todo esto empezó el día que borré toda la mala historia de mi móvil, cuando sonaba Smell like teen spirit, la noche del Dixi, con los dos gintonics que se vaciaban tan rápido como yo borraba mensaje.
El poder de una suma de días bien enfocados es enormemente grande. Ya estoy preparado para lo que venga, porque, por primera vez desde que escribo, me gusta mi vida, me gusta como es, me gusta lo que tengo y, lo más importante, me gusta como soy.
Si alguna vez encuentro a alguien igual quizás me enamore perdidamente, no volveré a acercarme a gente que no está preparada. Querer no es suficiente.
Feliz primavera a todo el mundo, me voy a ver el Chelsea-Barça.
Suena: Thank you stars – Katie Melua
Un 27 de abril de 2006 decidí presentaros a mi cabeza. Aún hoy sigo haciéndolo. He escuchado mil veces las frases: se abrirán cosas, todo cambiará, vendrán tiempos mejores. Pues bien, nada de eso ha ocurrido, sigo solo, con nostalgia, habiendo pasado enfermedades familiares, etc…
Lo que digo casi nunca refleja un estado de ánimo presente, pero siempre intenta describir algo que me ha pasado hace poco. Normalmente cuando escribo estoy sereno, aunque tengo las cosas tan frescas que me salen solas. No se lo que os transmite mi blog, o lo que os ha trasmitido alguna vez, pero ya forma parte de mi vida el inmortalizar sensaciones.
No puedo desprenderme de él, y no puedo ocultar cosas por miedo a que las lea alguien. Aquí está, y siempre estará, lo que pienso, lea quien lo lea y le moleste a quien le moleste. Cada uno es libre de leer igual que yo soy libre de escribir. Pronto vendrá tormenta, mis alarmas me lo dicen, pero hoy quiero celebrar estos 3 años…
Y quiero hacer mención especial a personas que, de una manera u otra, han sido importantes aquí y en mi vida y que han dejado su huella, que permanecerá en mi cabeza para siempre: Pikifiore, Igrein, Alba, P., Yellow, Loola y Juls.
Os regalo una canción para acabar, aquí seguimos, aquí insistimos, aquí vivimos…
Dejaba atrás los railes de la Diagonal, las primeras senyeras se divisaban, y las primeras rosas. Acercamientos, gente cortando tallos, el color rojo imperando en Barcelona, hombres con traje llevando rosas en la mano, miradas cómplices, amigos que se abrazan, parejas que se besan con la ilusión de sentirse queridos, libros que cambian de manos, grupos de chicas paseando con caras sonrientes, te quieros escritos en árboles, mucha gente andando sin destino prefijado, leer libros cogidos de la mano, caricias, rosas por encima de los hombros, mujeres solitarias invitándote a regalar amor por dos euros, compañía, ilusión, sonrisas, besos, abrazos…
Ya no recito poemas, y no tengo destinataria para las mejores rosas..
Dos días después el foco azul te iluminó mientras se pronunciaba eso de “aprendimos a mirar con la duda entre los dedos y a tientas…”, pero jamás te diste cuenta y jamás sabrás lo que significó para mí. Ahora el sábado ya pasó, es tarde. No pudo quitarme de la cabeza tu forma de mirarme en la noche de los peces.
Qué solo estoy…
Suena: Rey Sol – Vetusta Morla
Bajaba por l’Eixample, me gusta el sabor a barrio que toma el domingo la ciudad. Y caminaba teniendo encima un fin de semana de libertad, de esos en que estallas por todos los lados, celebrando una gran buena noticia. Mi familia vuelve a sonreir, mi padre ha vuelto a encontrar la ilusión, ha vencido su enfermedad, almenos de momento. Hacía muchos meses que no veía brillo en mi casa, aquél viernes volvía a estar todo reluciente.
Y mi vida sigue, y continúa, espero no haber hecho daño a nadie durante estos días, simplemente creo que ahora mismo el compartir con alguien está difícil. Muchos meses intentando olvidar la humillación vital que me supuso todo, ahora mismo creo que he enriquecido tanto mi vida que me va a costar servirsela a alguien encima de la mesa. Quizás no, porque quise compartir hace unas semanas, tuve esa sensación de nuevo, pero ya se está esfumando, supongo que el frío que te da las horas solitarias es un buen aliado.
No mires a lo difuso cuando me hablas de tus problemas, vuelve a llenar la copa de vino y sigamos soñando, nunca dejes de soñar, y esto va por tí porque sabes que eres especial. El fin de semana pasó, y el esperar a que alguien maravilloso desbloquee mi hielo es un sueño más, uno de tantos que tengo.
Como aquél que me persigue desde hace mucho: el de subirme a un escenario.
Pero el ritmo de las cosas no lo marcaré yo, si no los acontecimientos, controlados o no, que aparecen ante tí. De momento, sigamos paseando por aceras de l’Eixample, y sigamos enriqueciéndonos de un barrio de Gràcia que es cada vez más mío.
Mirándote a los ojos me sentí con vida, mi dispersión del sábado noche me hizo acercarme a tí.
Suena: Collage – Alis
Solitario, en la noche fría de Madrid, aunque me rodeaban voces familiares, sin tí.
Y recordé la cama cubierta con rosas que esperaba tu llegada, y mis manos alisando las sábanas, imaginando como sería arrugarlas contigo, y se arrugaron, hace tiempo ya de eso, todo cambia menos los lugares. En el abril pasado nos comimos con los ojos, hace un año ya, ahora el silencio se apoderó de lo que nunca quisiste que fuera, a pesar de que tenía muchos números para ser. Jamás pudiste gestionar esto, solo fuí flashes de unos meses de incertidumbre, solo fuí un hilo conductor de un momento de falsa ilusión.
Pero fuí, y tú sigues siendo, es difícil olvidarte…
Anoche recorde palabras muy recientes, en la ausencia de alguien que no me apetecía que no estuviera, pero igualmente no estuvo. A pesar de lo que llegó a decirme no hace mucho. Es tan complicado vivir momentos especiales que cuando lo haces no te los crees, y si lo crees tientas a la suerte, abres una puerta a la futura frustración, una lástima. Es por eso, que mediante la reflexión de la gente que no quiere ser lo que es pero no se atreve a dejar de serlo, volví a escribir el esbozo de otra canción.
Ahora tenemos la oportunidad de ser algo, de compartir algo, de vivir algo, de mirarnos de nuevo, de sonreirnos como hace unas semanas. Solo escuché los Beatles mientras oscurecía la estancia en Madrid. Solo quise escribirte para que vieras que quise compartirlo contigo, y no puedo si no sustentarme en aquello que dijiste cuando te permitiste dejarte llevar. Permití que lo hicieras, porque al fin y al cabo, nuestros deseos muchas veces chocan con el raciocinio que discrimina lo correcto de lo erroneo. Aunque cuando tus instintos no van acompasados de esto, es que algo falla.
No falles por favor, ahora no es el momento…
Tentando a la suerte
me engañaron sin buscarlo tus miradas sonrientes
la noche de los peces
ya todo es diferente
los días han anulado las palabras de tu mente
y en la mia son residentes
Lo dijiste varias veces. Y es cierto, y más cuando ninguno de nosotros teníamos debajo del brazo un manual de cómo tratarnos. Creo que nuestras miradas iban más deprisa que las palabras, y nos decíamos demasiado sin pretenderlo.
Era luz tenue, la soplaste para que se apagara, nadie nunca reparó en el color de mis ojos. Y me encantaba que me cuestionaras, y me encantaba defenderte mi forma de pensar. Me encantaba que me escucharas y comprendieras, quizás por eso al final me dijiste encantador.
Era una sensación impresionante el tener esa complicidad propia de los que se conocen de hace más días. Y yo intuí cosas que puedo llegar a confirmar por la seguridad que te tengo. Te mostraste sincera y a gusto, me mostré fascinado por ello. No es cuestión de timidez, si no de ser tú y de encontrar que el tú gusta mucho, así lo veo, así lo concluyo.
Y todo es simple, porque nosotros lo hacemos simple, y lo hicimos allí. Te despedí con un cariño que me impresionó, pero es que jamás quise que te fueras. Espero que los días y nuestra compañía nos de la razón.
Si antes te busqué, ahora no va a cambiar la cosa, el conocimiento de causa dictará mis ganas de volver a verte. Creo que ya es hora que veamos como gira la lavadora.
Giremos con ella.
Suena: Como el sol – Gastelo
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