Acordes menores

Noviembre 26, 2009

Piscinas en verano

Archivado en: General — by elrayan @ 12:33 am

Hace mucho que no lloraba en un concierto. Hoy se ha roto el espacio-tiempo en mil cachitos, he vuelto a quedarme pequeño frente a la magnitud de los sentimientos espectacularmente expresados en un escenario.

Tengo tantas ganas de dar que me estoy quitando la vida.

Como siempre, una lástima que nadie sepa aprovecharlo. Como describo en “estrellas en el escenario”, cuando voy a explotar de emoción nadie está allí para recogerla. Me he perdido tantos momentos bonitos que ya casi no recuerdo lo que son, aunque los tenga.

Todo yo una contradicción, todo yo un mar de caos.

Nos estamos perdiendo demasiadas cosas para lo que somos.

Suena: Piscinas en verano – Zahara (quien no la haya escuchado que lo haga)

Noviembre 24, 2009

Volver a compartir

Archivado en: General — by elrayan @ 12:54 am

Hace días que desearía escuchar un estribillo a dos, como cuando no me llenaban ni la mitad de lo que lo hacen ahora. Soñaría con volver a estar respaldado por algo que me diera la plenitud que me he negado a darme durante estos años. Soñaría con visionarte cómplice eternamente y saber que sientes igual que siento, como aquella canción de Gastelo que eclipsó una vez las dudas y que alejó momentaneamente mis perennes fantasmas.

La vida tiene dos sílabas y solo sé llegar a una de ellas, y me gustaría por un momento, aunque fuera un segundo, volver a sentir lo que es la reciprocidad. Es tan difícil, primero por mí y luego por la segunda sílaba: da. Hasta ahora me ha supuesto un problema, pero me muero por volver a dar.

Siempre fue así, siempre me encantó sentir, y había matado todo el vivir y resucitado todo el morir, y ya no entro en tu puerta, y ya no sonrío en los parques, y aún no he visto las hojas caídas de este otoño.

Qué puta es la vida a veces…

CONGELADO e impotente.

Aprisionado en mí, solamente en mí, y nada más que en mí. Me voy a fumar un momento el cigarro de las 1:47, mañana lo pagaré.

Anestesiado de emociones encontradas, prohibitivo en el sendero del querer.

Y en lo de querer, es en lo único donde siempre me he visto fuerte.

Olvidar? no hay elección, tendré que volver a la vida banal, en esa soy también todo un experto.

Me toca de una vez quererme por mí y no por mis espontáneos y discontínuos logros.

Ahora sí, lo tengo claro.

Suena: Lo que dura un fin de semana – Pablo Moro

Noviembre 23, 2009

Siempre en clave de silencio

Archivado en: General — by elrayan @ 10:01 am

Hace mucho que nadie me escucha cuando tengo un bajón. Siempre hablo en diferido, nunca en directo. Me entran ganas de borrarme del mundo, desaparecer y que nadie me encuentre, porque total, tampoco nadie me escucha.

La última vez que alguien me vió así creo que trasciende a 2 años, y me siento solo, y me siento que estoy luchando constantemente contra algo que no sé si puedo vencer. Y tampoco sé si quiero vencer, porque me asusta lo que vendrá detrás. Y porque lo que veo que viene detrás tampoco presenta buenos augurios…

Sufrimiento, una constante, intranquilidad: algo que siempre está presente.

El día que me sonrías con cariño igual creeré eso que me dice la gente. De momento lo que se cumple es lo que digo yo: LA MIERDA.

Y de esto último, estoy hasta los topes, pero como nadie realmente lo ha visto, todo el mundo ahora me dirá que valgo mucho, que soy genial, y que no dramatice tanto. Discursos estériles que no me aportan absolutamente nada.

Tan difícil es escucharme?

Suena: Mi primera combustión – Love of Lesbian

Noviembre 22, 2009

Me gustaría

Archivado en: General — by elrayan @ 1:44 pm

Me gustaría saber cuando sirvo y cuando no, me gustaría no ser un mimo que no le importa a nadie, pero es algo que no puedo ni controlar ni evitar.

El jueves fue una de las noches más felices de mi vida, el fin de semana tenía que ser una autentica mierda, para compensar, claro. Y es que findes como estos me recuerdan porqué me fui de Barcelona y porqué me costó tanto volver.

Y me animan a abrir un debate interno sobre la posibilidad de volver a Madrid. Allí tenía mi vida a mi manera, aquí no tengo ni eso.

Y si quito la música, los conciertos y los cuatro momentos que paso con alguien, me queda un NO por respuesta.

Suena: La escarcha de tu adiós – Capítulo 7

Noviembre 12, 2009

Luz en el centro

Archivado en: General — by elrayan @ 9:20 pm

Mordisqueaba una hamburguesa que procedía de un coronel que tenía una receta secreta. A mi alrededor veía parejas discutiendo. Pensé que hace mucho tiempo que no discuto con nadie y pensé que era triste estar en un sitio público discutiendo.

Al subir al metro, vi un montón de chicas con cara de sueño, serias, y todas con sus cascos en la oreja, necesidad imperiosa de evadirse del mundo. “Nadie nunca me ha invitado a cenar a su casa, nunca un tú a tú con cena incluida”, eso pensaba, puesto que yo muchas veces lo he hecho. De pronto, una chica que estaba al lado mío, como tantas veces ocurre compartiendo un viaje en metro que nunca recordará, lloraba. Estaba cabizbaja, con la música demasiado alta, y con las lágrimas cayendo por su rostro. No puede evitarlo y le dije: “no lo sientas tanto, yo ya apenas lloro”.

Levantó su mirada, me vio, me sonrió con ojos tristes, y me dijo: “no soy capaz ni de disfrutar de mi canción preferida”. Yo le dije que estuve un año y medio sin poder escuchar “Segundo premio” y ella me dijo que justamente era la que estaba escuchando en esos momentos. Bajaba en Vallcarca, igual que yo, y a la hora de despedirnos me dijo: “acabemos la conversación con un café, no me gustaría comenzar otra vez a llorar”.

Estuvimos hablando de su llegada a Barcelona, puesto que provenía de Guadalajara. Le dije que yo había vivido un año a 77 kilómetros justos de allí. Me preguntó el porqué, le dije que probablemente no podría estar hablando con ella si no me hubiera ido allí. El café terminó, me dijo que a ver si nos veíamos, le dije que la casualidad y la receptividad nos habían hecho estar allí como dos personas conocidas pero que en realidad no lo eran. Le dije que era mejor así, porque siempre lo recordaré como algo especial.

Y un abrazo, tres sonrisas y un hasta luego nos despidieron para siempre.

Llegué a casa contento, la saludé con lágrimas y la despedí serena. Quizás no vuelva a saber de tí, pero creo que lo que a ti te hacía falta saber de mí ya lo sabes.

Suena: Saturday Night – Suede

Noviembre 3, 2009

Las tres palabras

Archivado en: General — by elrayan @ 10:15 pm

Puedes estar toda una vida buscando las tres palabras perfectas. Esas que siempre te hacen reaccionar ante cualquier circunstancia adversa. Puedes pasar las horas, los días, el tiempo, intentando encontrar la respuestas a todo el caos.

Pero si dejas que el caos te invada, qué eres tú? Si llenas de parches tu vida para no sentir dolor, ni temor, ni bajón, ni malestar…qué eres tú? una constante huida quizás? Un generador de bálsamos ficticios?? Un opio que nubla la personalidad?

Si intentas siempre huir de los problemas, sedar el dolor, cuando estos desaparecen, simplemente, no eres NADIE.

La mejor forma de conocerse es sintiendo daño.

Noviembre 2, 2009

Necesito entrar…

Archivado en: General — by elrayan @ 7:21 pm

Cuando la salud recobra su senda y tu cabeza se libera, queda automáticamente aprisionada en eso que llevas acarreando internamente desde hace unos cuantos años. Anoche la niebla y la desaparición del Tibidabo dieron paso al silencio más abrupto y al negro más claro que jamás he visto.

Una casa para dos donde solo había uno, un uno que se ha tirado mucho tiempo con pánico a desdoblarse y que ahora, triste de él, no sabe como hacerlo. Nunca me fumé el último cigarro, siempre el penúltimo, y las horas pasaban mientras que el tímido amanecer aparecía por mi ventana. Una noche vertical en toda regla donde, como siempre, nadie ve porque nadie me comparte.

A las 4:03 una pareja pasaba por la Baixada de la Gloria prometiéndose cosas que no saben si pueden cumplir. En fin, ese escepticismo me lo ha dado la experiencia, pero vi lo bonito que es la intención, tan carente y vital que me raja las ilusiones más profundas y me chafa la esperanza por mucho que quiera mantenerla verde.

Cómo me arrepiento de mis miedos, ahora no sé gestionar el atrevimiento. No es fácil presentar unas credenciales personales limpias cuando has navegado mucho tiempo en ruinas y suciedad. Y me atolondra, y me entristece, y me impacienta, y me dice que jamás conseguiré nada bueno cuando de pronto me sitúo en los extremos.

Lo mejor de no esperar nada es que por defecto ya estás desilusionado, así que haces de la frustración un hábito. Lo mejor de no creer en nada es que nada pierdes.

Lo peor de no esperar nada es que siempre intentas girar la cabeza para otro lado y no luchar.

Lo peor de no luchar es que no eres humano.

Me siento muerto, una auténtica lástima.

Suena: Su día libre – Quique González

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