…que nunca lo vimos. Lo perdimos tan fácil que valió la pena…
y ahora quiero llamarte por teléfono, decirte que aunque no me diera cuenta en aquel momento aquello fue importante para mí.
Ha sido el momento mágico del concierto de esta noche, ha sido de nuevo Quique, ha sido de nuevo esta canción. Recuerdo que la última vez que la escuché nada había ocurrido entonces, ahora ya ha pasado todo. Quique abre y cierra esto, él abre y cierra esta etapa. Que ya ha de ser finalizada. Llegó el momento de asumir cosas, pero es que me duele al tragar solo de pensarlo, me duele todo lo que logró cicatrizar en este tiempo, me duele saber que ya no será, me duele saber que no voy a saber, me duele pensar que todo queda en nada, me dueles, me duele la falta de voluntad, me duele renunciar a lo que llevo sintiendo casi todo el año, me duele, pero es así.
Y el miedo es el opio que nos seda para evitar tomar decisiones, la incertidumbre de lo que podrá ser si no doy un paso, la falsa esperanza, la falta de empuje, NO.
Ya no, ya no puedo querer algo irreal más que a mí mismo, ya no puede ser así.
En mi interior guardo un sentimiento muy bonito, y no se me irá nunca, solo queda aprender a vivir con ello y olvidarme de que hubiera sido maravilloso.
Quizás solo lo hubiera sido en mi cabeza, porque si eso fuera real, no hubiera sido todo tan complicado y no hubiera yo tenido que asumir pruebas importantes. Ya no puede ser así.
Me llevo la luna debajo del brazo, como hice antes de todo, y como creo que tengo que hacer después. Comienza el 2009…