Levanté la cabeza, volvió a pararse el mundo. Solo necesité otra vez escuchar “segundo premio” en directo. Mi vida se rebobina al escuchar esa canción, y una sucesión de imágenes va apareciendo en mi mente, aislado de todo entorno que quiera acompañarme, desde esta distancia que siempre se hace presente, me acordé de ti. Me acordé de mi, de lo que ha hecho que yo estuviera en ese festival, de lo que ha supuesto romper el hielo que siempre cubrió mis ganas, mi iniciativa, mi capacidad de lucha. Ya se derritió todo, el calor del verano empieza a asomar y yo con él.
Fue en el parque guell, allà tejà mi futuro, y con ojos brillantes y llenos de esperanza iba pronunciando el discurso de lo que va a ser de mi, y me motiva, y lo veo, y lo oigo, lo siento, lo huelo, lo toco, lo sueño, lo vivo. Mi lugar está fuera, ahora sÃ, es asÃ, y no voy a parar hasta sonreirle a las aceras, a los edificios, a las personas anónimas que te acompañan a diario en el metro, en el autobús, donde quiera que vayas…
El miedo es algo con lo que tienes que contar, pero a veces, los sucesos desagradables y repentinos te lo ahorran. Quiero que en este caso también sea asÃ. No quiero mirar atrás, ni pensar en lo que pudo ser, ni en lo que serÃa si me quedara en Barcelona. Ya no, la decisión está tomada, mi vida tiene que enriquecerse de retos y matices, de nuevas personas, de un TEDM, de una sonrisa, de ilusión. Y compro kilos de ella cada dÃa, y creo que soy el mejor postor para conseguirla. Esos conciertos me dijeron “ves, no tengas miedo, ahora estás aquà y podrÃas no haberlo hecho”…
Y la vida es de quien sabe buscarla, y de quien se atreve a encontrarla. Quiero que sea mi caso…Madrid será mÃa igual que lo fue Barcelona. No quiero que te escapes…
*Suena: Mantas de ruido – Nadadora