No me hablas de tÃ, aunque dicen que callas tus silencios con besos. Ahórratelos, no vayamos a lo fácil, no quiero que la habitación se empañe de lo cómodo y visceral. No hay cabida para que me seas sincera con los ojos, no le das valor a un cruce de miradas fijas, vivas e inertes a la vez, que desconectan de lo que rodea, y que se saben cómplices. No me calmes con pasión, no quiero eso, te quiero a ti.
Pero tú no te muestras, prefieres seguir escuchando las canciones que describen mi vida, pero no la tuya, porque no lo sé, porque jamás sabré con qué estribillo lloras, ni si tus suspiros hablan el mismo idioma que mi nostalgia. Probablemente querÃas solucionarlo todo de aquella manera que intuÃas que funcionaba, te sorprendà sin hablarte, esta vez sÃ. Y mientras dos extraños se apoderan de nosotros y destruyen poco a poco nuestra confianza, no somos capaces de pensar que con un guiño podemos llegar a ser aquello a lo que aspirábamos cuando nos conocimos.
Saberte lejos es doloroso, pero peor es la forma banal que tienes de acercarme y acercarte. Podemos seguir sentados en estas sillas, la chimenea se apagará pronto, como lo que nos hizo especiales.
Dedicado a mi daguita, espero te guste
*Suena: She Was – Niño y pistola