Soñé alguna vez con un lugar lleno de bandas sonoras, soñé alguna vez con un sitio donde sentirme ubicado, soñé alguna vez con paisajes que contaran mi vida noche tras noche. Allà llegué fruto de una decisión fugaz sin meditar, como suelen ser las mejores cosas, pero algo me decÃa que me traerÃa muchas cosas buenas de este sitio. No hace falta cerrar los ojos para imaginar, todo es real, todo azota con harmonÃa, no me gusta que estas noches se acaben. Ahora toca aprender a echarte de menos, quedará grabado todo esto y esperando una vuelta que se producirá en cuanto la voluntad se llene de azules.
Me llevo muchas cosas, y me llevo risas con una gente que he encontrado sin buscar, me llevo una gran conversación de un jueves tarde, a ti que ya lo sabÃa, lo pude comprobar, me quedé con ganas de repetir al dÃa siguiente, pero es igual, siempre tendré preguntas preparadas para conversar contigo. Me voy feliz por haberte conocido y por esa tarde, me voy feliz por el sms que me enviaste después, me voy feliz por la hospitalidad que me has demostrado, me voy contento por tus ganas y mis ganas, volveré y lo sabes, y haremos todo aquello que se quedó en el tintero, todo lo que he querido hacer contigo desde hace tiempo, porque han sido muchas horas, muchos dÃas y muchas sensaciones, me gustó que me respondieras, me gustó contarte, me gustó saber de tÃ. Te daré paseos y me emborracharé contigo cuando vengas a mi Barcelona, sé que lo harás.
Ha sido una ciudad maravillosa, el mejor final de año, acabándolo de una forma genial y magistral. Gracias Vigo por decirme exactamente lo que soy…